Nuestras piezas se fabrican principalmente en Asia o en Extremo Oriente y, por ello, viajan muchos kilómetros hasta llegar a ti o a nuestras tiendas.
Por este motivo, el transporte es un asunto importante para nosotros y también en eso queremos hacerlo mejor.
Hasta nuestros almacenes en Europa, nuestra ropa viaja principalmente en barco, a veces en avión y los los últimos kilómetros hasta las tiendas, en camión.
Para comprometernos de forma concreta con el desafío de reducir nuestra huella de carbono en el Transporte, nos hemos unido al enfoque FRET 21 de ADEME (Agencia Francesa de Medio Ambiente y Gestión de la Energía).
Cada empresa voluntaria firma un convenio de 3 años con ADEME en el que especifica un objetivo de reducción de emisiones de CO2 y se compromete a a implementar acciones para alcanzarlo.
También velamos a diario por ofrecer una gran cantidad de servicios de distribución más ecológicos.
E incluso estamos estudiando la posibilidad de poner en funcionamiento un punto de entrega en casa de tu vecino
Una nueva plataforma logística en el sur de Francia
En 1 año, hemos reducido nuestras emisiones de CO2 relacionadas con el transporte en un 10%.
Imaginamos formas de optimizar las distancias entre nuestros almacenes y nuestras tiendas
Nuestros productos viajan cada vez más con combustibles alternativos y sostenibles "100% made in France".
¡Y esto es solo el comienzo!
Continuar reduciendo rápidamente nuestras emisiones de carbono relacionadas con el transporte, por ejemplo, eliminando por completo el transporte aéreo, que genera una gran cantidad de CO2.
Hacer que la entrega ecorresponsable sea el estándar de nuestras ofertas web sin dejar de ofrecer la mejor experiencia de entrega.
¡Por supuesto! Es lo que hacemos cada día en KIABI trabajando de forma proactiva desde la creación de nuestras colecciones con nuestros socios proveedores para obtener materiales cómodos y prácticos como el algodón, reconocido por su suavidad, resistencia, absorbencia y transpirabilidad, pero optando gradualmente por versiones más sostenibles como el algodón orgánico o en conversión a orgánico. Hacemos lo mismo con el poliéster y la poliamida, reconocidos por su resistencia y facilidad de conservación. Los integramos cada vez más en sus versiones recicladas, así como la viscosa Ecovero.™.
Nuestras prendas se fabrican principalmente en Asia y Oriente Medio, reputados por su experiencia y saber hacer. Trabajamos, por ejemplo, con socios indios, reconocidos por su reactividad y por la calidad de sus tejidos de algodón, o con proveedores chinos, expertos en el diseño de ropa de abrigo y jerséis. Algunos de nuestros artículos son fabricados en el Magreb y Turquía para una mayor celeridad.
No reciclamos los artículos que no vendemos, ¡los donamos! De hecho, tratamos de anticipar al máximo nuestros volúmenes de ventas para evitar así que queden artículos sin vender, ya que suponen un problema social y medioambiental importante. Aun así, al final de la temporada, a veces nos quedan artículos sin vender. En verano de 2021, por ejemplo, supusieron el 1,3 % de nuestra mercancía.
Para no destruir esta ropa nueva, estamos cooperando mediante donaciones con distintas asociaciones locales en Francia. Desde 2018, ofrecemos los artículos que no hemos vendido principalmente a la Agence du don en Nature, que los redistribuye a asociaciones francesas comunitarias. También participamos en el desarrollo de tiendas solidarias conocidas como «Petit Magasin» en Francia: les donamos productos no vendidos que se ofrecen a los más necesitados a precios muy bajos.
Cada vez hay más en nuestras colecciones: algodón reciclado, algodón orgánico o en conversión a orgánico, poliéster y poliamida reciclados, viscosa Ecovero™. En la actualidad, nuestra ropa contiene un 63,5 % de fibras más sostenibles y, para 2025, nos hemos marcado como objetivo alcanzar un 100 % de fibras más sostenibles en nuestros textiles.
En KIABI, las alternativas que se consideran más sostenibles son aquellas que permiten ahorrar energía, y/o agua, y/o productos y limitan la contaminación del agua además de la degradación de los hábitats y ecosistemas de la fauna y la flora.